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lunes, 30 de abril de 2012

Nosotros Acusamos, carta al Presidente


Caracas, 23 de abril de 2012
Carta al Sr. Presidente de la República
Hugo Chávez Frías

Señor Presidente:

Recordando la carta que el escritor Émile Zola le escribió, bajo el título “Yo Acuso”, al Presidente de la República Francesa, Sr. Félix Faure el 13 de enero de 1898, denunciado el fraudulento juicio que condenó al Capitán Alfred Dreyfus, nos dirigimos a usted para acusar las violaciones de derechos humanos, la corrupción, la carencia de independencia y transparencia que reinan en el sistema judicial venezolano, hechas patentes a través de las declaraciones del ex magistrado Presidente de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, Eladio Aponte Aponte.

Señor: Permítanos agradecerle de antemano la bondadosa acogida que usted tenga a bien darnos, preocupados como estamos por su futuro amenazado por la más vergonzosa e imborrable mancha.

En el pasado, Señor Presidente, usted ha tenido éxitos y reconocimientos que, con los que, la mayoría de las veces no hemos estado de acuerdo, pero sobre los cuales debemos decir que aún son muchos los venezolanos que, ciegamente, sí lo están, al aprobar su gestión y aceptar su liderazgo ¡Pero hay una mancha de lodo que empaña su nombre y es la que lo cubre a usted y a su gobierno, originada por las declaraciones del ex Magistrado. Y es que no se trata de una sola y circunscrita mancha como la referida por Émile Zola en el caso Dreyfus, sino de una mancha gigantesca que se extiende y todo lo cubre como la de un derrame de petróleo que contamina ríos de cuya agua dependen ciudades desguarnecidas.

De las declaraciones del ex Magistrado se desprenden los espectros de tantos inocentes que expían condenas injustas e ilegales y de otros detenidos en violación del debido proceso que esperan por años que se les juzgue cuando tienen el derecho de ser juzgados en libertad.

Las declaraciones del ciudadano Aponte Aponte han venido a ratificar lo que era un hecho notorio para los venezolanos: en nuestro país la justicia no es independiente, no es transparente, no es autónoma. Dicho inmoral personaje, con lo que afirma, asumiendo responsabilidad por sus hechos, ratifica, con la correspondiente autoridad que tuvo como Presidente de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, lo que ya se sabía o, por lo menos, se sospechaba.

Aponte Aponte ha manchado su nombre, Señor Presidente, al decir que usted le señalaba que debía decidir en casos penales; lo mancha al decir que permitía reuniones semanales en la Vicepresidencia de la República con el propio Aponte Aponte, la Fiscal General, con representantes de la Asamblea Nacional, de la Procuraduría de la República y otros altos funcionarios para decidir cómo iban a decidirse los juicios emblemáticos para el gobierno.

Es nuestro deseo, Señor Presidente que usted se recupere de sus graves quebrantos de salud y termine su período presidencial. No queremos que se acorte, tal como fue para Carlos Andrés Pérez cuando sólo faltaban meses para las elecciones. Queremos, Señor Presidente, que usted corrija sus errores y, en buena parte puede hacerlo ordenando una investigación exhaustiva sobre lo hechos señalados por el ex magistrado e indultando a los presos políticos que están sometidos a procesos fraudulentos, sobre todo a aquellos que fueron condenados a la pena máxima por razones de que “había que mantenerlos presos”, según afirma Aponte Aponte.

Nuestra acusación contra el Poder Judicial, se le puede extender a usted, Señor Presidente. No se puede olvidar que usted pidió la pena máxima contra la Juez Afiuni de quien, el inmoral ex magistrado dice que es una mujer valiente, que no se pliega.  Permita, Señor Presidente, que las víctimas de jueces indignos de un poder judicial cuyo prestigio es imprescindible rescatar para que no se diga, tomando palabras de San Agustín que “cuando desaparece la justicia, ¿qué son los reinos sino grandes latrocinios?”, terminen su lucha por la libertad de sus seres queridos.

Alberto Arteaga Sanchez y Carlos Armando Figueredo

Para leer la carta de Emile de Zola de 1898, pulse aquí: https://docs.google.com/document/d/1ovk23tbH7DNyOfIaxsNZnoreAu05-gopAIa1pSAV_AU/edit

Si quieres unirte a esta carta, escribe a figueredocarlosar@gmail.com coloca tu nombre y número de cedula

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